Alex Primer capitulo.

      Alex                                

                                             


-El muelle.



Estaba a punto de saltar comprobando una vez mas que no hubiera testigos, y no, no habían, el muelle estaba desolado, como como pude me puse de pie, último suspiro, levante un pie me incline hacia adelante, aun dudaba.
Cerré los ojos y saqué todo el aire.
Iba inclinándome cada vez más...
En lo que alguien me sujetó fuerte de la chaqueta, más que sujetarme, me tiró hacia atrás, me doblé el tobillo y un zapato calló al mar, segundos después apenas y se escuchó el impacto en el agua, caí de espaldas muy fuerte, me saco el aire, intentaba respirar, pero me resultaba difícil.

Miraba el cielo, estaba mareado, en la caída me había golpeado la cabeza, puta madre.
Estaba mareado, había una chica, estaba hablando pero todo me daba vueltas y no alcanzaba a escucharla, tenía unos labios rojos preciosos, piel blanca y pálida llevaba mucha ropa, como para la época.

Después de que el aturdimiento paso, escuché
-"¿Qué demonios haces?"-mientras estaba de rodillas junto a mí.
-"No lo sé."
-" ¡Te ibas a matar!"
-"Si eso creo."
-"¿Porqué?"
-"No lo sé."
-"Ven, no importa.”-Extendió su mano-; “¿Estas bien?"
-"Creo que si, me duele la espalda."
"-Te hubiese dolido más la caída."
-“Esa era la idea”.


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Me puse de pie y ella también tenía un cabello precioso pero por alguna razón ocultaba su rostro, no miraba fijamente, quería ver sus ojos, pero igual aparte la mirada, y yo estaba avergonzado.
-“¿Qué haces aquí?-Le pregunte.
-“Porqué crees que te lo diría?”
-“Pues me has salvado la vida”.
-“No, no lo hice, solo quería tu chaqueta.

Un poco enfadado, me la quite.
-“Ten, sostenla” -;Y la tomo.
Así que subí nuevamente a la baranda, la mire en forma de despedida y dije:
“Ya la tienes, gracias.”
Me senté nuevamente, estaba decidido, nadie más había evitado esto, y esta desconocida tampoco.
Se hizo a mi lado, puso sus dos manos encima de la baranda y dijo:
-“Si saltas, puede que mueras”.
-“Lo sé.”
-“Y si no, solo te quedaras paralitico, las rocas molerán tus huesos, alguien te rescatara, y si no quieres tu vida ahora, menos la querrás después.”
-“¿Qué sugieres?”
-“No lo sé, pero gracias por la cazadora”
Empezó a caminar tenía un bonito cuerpo, pero algo de ella me atraía, baje y fui tras ella.
-“Porque lo has hecho?
-“Hacer qué?
-“Me salvaste.”
-No, no lo hice”
-“Claro que si-; A todo esto, “Que haces aquí?”-Eres muy joven como para estar en estos lugares.

Llevaba mi cazadora doblada en sus manos.

-“Me gusta el muelle, más cuando no hay nadie, aun mas cuando no hay suicidas por estos lados.”
Iba tras ella, caminaba muy rápido.
y yo iba sin un zapato, era difícil he incomodo seguirla.

La alcance y le tome un brazo.
Muy enojada dijo:
-“¡No me vuelvas a tocar!”
“-Tranquila, solo quería que te detuvieras.”
Empezaba a hacer frió, mis manos empezaron a temblar.
Ella lo noto, pero no iba a regresarme la chaqueta.
-“Eres insolente.”
Se detuvo en una banca y se sentó en el espaldar.
Saco un cigarrillo. Empezó a buscar en las bolsas de mi chaqueta y saco un encendedor.
No pregunte nada.
- “¿No estás muy joven para fumar?”
- “Lo dice quien estaba a punto de saltar?
- “No, este es otro-; De casualidad tienes uno más?”; -Extendió su mano con una cajetilla en ella.
Eran de una marca extraña, no la conocía. Igual tampoco a ella.
Bueno, era eso o morir de frio, el viento soplaba, y se sentía apenas la brisa del muelle, aún más fría.
Lo tomé. Y le pedí el mechero, no me lo dio, lo encendió así que me acerqué, en este caso me sentí como una mujer.
“Muy bonito encendedor,”-: Necesitaba uno exclamo.
“Porque ibas a saltar?”
- “¿Porque no?”
- “No sé, tu familia, amigos, novia, gente que te quiere vivo.”
- “Según parece solo vos me queres vivo, y eso que no estoy seguro.”
Sonrió apenas. Pero tenía una sonrisa muy tierna.
- “Ya veo, busco aún más en los bolsillos, saco mi billetera y ahí mi permiso de conducir.”
-“Pues Greg-; En tono burlesco-; Con un nombre así, si dan ganas de morirse.”
“-Pues eso intentaba señorita gótica-;¿Cuál es tu nombre?”
-“Alex.”
-“Mucho gusto, tu nombre, varonil, te va muy bien con tu forma de ser.”
Me miró fijamente, con mirada desafiante.
Por fin pude ver sus ojos, tenía mucho rímel, y bastantes ojeras
Si alguien la viese no pensaría nada, pero en la oscuridad, brillaban, y uno podía saber que algo ocultaban.
-“Me vas a contar al fin?-O investigo yo misma?”
-“Esta bien, te diré…”








Continuara...

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